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B3 Classic

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

       

           

 

               

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

MAX  BRUCH. Ocho piezas Op.83

 

En la época en la que murió el compositor alemán Max Bruch, a finales de 1920, Stravinsky se hallaba en la cima de sus éxitos, Schoenberg estaba inmerso en su música dodecafónica, Bartok había compuesto  sus primeros dos cuartetos de cuerdas y la música micro-tonal  había dado sus primeros pasos firmes. Bruch no se relacionó sin embargo con ninguna de estas estéticas. Como compositor siempre se mantuvo ligado a la tradición, en el estilo de Brahms. Bruch fue un detractor de la 'locura moderna’ y de los ‘modernistas’ como Strauss, Reger, Debussy y otros, y sintió gran amargura al comprobar cómo la música se iba alejando de esa tradición que él veneraba, en aras de las nuevas tendencias.

Una de las obras más particulares de su creación musical  es su ‘Doble Concierto en Mi menor para Clarinete, Viola y Orquesta, Op.88’, escrito a finales de 1911 y estrenado en marzo de 1912. En esta obra, así como en las `Ocho Piezas, Op.83'  su hijo, Max Felix (a quién  dedicó la partitura) iba a tener un papel clave. Max Felix era un clarinetista dotado - su manera de tocar incluso fue comparada con la de Mühlfeld, el clarinetista amigo de Brahms- de modo que Bruch conocía de primera mano ciertamente las posibilidades del clarinete. Sin embargo, desafortunadamente, esta obra se interpreta muy raramente hoy en día.

En las ‘Ocho Piezas Op. 83’,  Max Bruch seleccionó de nuevo los mismos instrumentos –clarinete y viola-, caracterizados por su  suave carácter y  tesitura media. Se considera generalmente 1910 como la fecha oficial de composición de estas piezas - y de hecho, Simrock publicó la obra ese mismo al poco de ser completadas, editándose también  partes para el violín –en lugar de clarinete-  y el violoncello-sustituyendo a la viola- . Sin embargo, el germen de la composición comenzó realmente unos dos años antes, teniendo Bruch ya entonces un borrador con gran parte de la partitura.  Hoy en día las ‘Ocho Piezas Op.83’ se escuchan generalmente en una de estas dos posibilidades: Clarinete-Violoncello-Piano, o Clarinete-Viola-Piano.

Bruch, como es natural, conocía las obras anteriores consagradas a dichas combinaciones instrumentales y era por tanto sabedor de las ricas posibilidades sonoras de éstas. Nos referimos –como no- en especial al trío ‘Kegelstadt’, de Mozart,  los ‘Cuentos de Hadas’ Op.113 de Schumann, y al trío Op.114 de Brahms. Como resultado, Bruch nos ofrece este grupo –que no ciclo- de ocho piezas. Cada pieza es una unidad autónoma, no habiendo dado Bruch ninguna indicación en el sentido de posibles ordenaciones.

Esta obra ocupa un lugar muy relevante en el opus de Bruch por dos razones principales:

a) representó una vuelta exitosa del compositor a la música de cámara muchos años después de su segundo cuarteto de cuerdas, siendo la primera de una nueva serie de interesantes obras dedicadas a este género.

b) con esta misma obra podemos considerar que Bruch entra en la etapa final de su vida. A partir del abril de 1911 se retiró de sus deberes oficiales ya con 73 años. .

Nos hallamos en definitiva, ante una de las creaciones camerísticas más valiosas y singulares del tardo-romanticismo a la que el trío ‘B3 Classic’ espera, tras su reciente grabación (publicada en febrero de 2010 con Diverdi), dar un impulso a su mayor presencia en las salas de conciertos.

 

 

 

MIKHAIL GLINKA    Trio en re menor ‘Phatetique’

 

“He sabido lo que es el amor sólo a través de la infelicidad que me ha causado”.  (Glinka)

 

Esta cita original se recoge en el inicio de la partitura que nos ocupa, y constituye un vivo testimonio del estado de ánimo bajo el cual surge la misma. El compositor ruso Mikhail Glinka (1804 – 1857), se formó en San Petersburgo. Antes había podido escuchar música folclórica en las posesiones que tenía su padre en el campo. Estudió con varios maestros en Rusia, Italia y Alemania donde el irlandés John Field (al que se le atribuye la creación de la forma del nocturno romántico para piano) le dió lecciones de piano. Entre 1830 y 1833 Mikhail Glinka (1804-1857) vivió en Italia, principalmente en Milán. En Italia conoció a Vincenzo Bellini y a Gaetano Donizetti, y en Alemania fue alumno de Dehn. El Trío Phatétique de Glinka (piano, clarinete, fagot), una de sus mejores obras de cámara,  data de su estancia en Italia -1832-, en una época tumultuosa desde el punto de vista amoroso, con frecuentes desengaños para el joven compositor.

Glinka está considerado como el fundador de la escuela de música nacionalista rusa, a la que pertenecieron luego compositores como los integrantes del llamado Grupo de los cinco:  Borodín, Mússorgski, Nikolái Rimski-Korsakov,  Balakhirev y César Cui que fueron continuadores de su obra y sostenedores de la estética de inspiración nacional. Glinka también se interesó por la música popular y la danza de España, donde vivió entre 1845 y 1847; éste país le inspiró sus oberturas Jota aragonesa y Noche en Madrid (1851). Del resto de su producción cabe destacar la fantasía orquestal Kamarinskaya (1848), sus óperas “Una vida para el Zar” y “Russlan y Ludmilla”,  música de cámara, obras para piano y diversas canciones. Glinka murió en Berlín.

 

 

B3 CLASSIC TRIO – BERNSTEIN   Trio Concertante on “West Side Story”

West Side Story es uno de los musicales más famosos de la historia del cine. Su argumento está basado en la obra de teatro Romeo y Julieta de Shakespeare. La película, con música compuesta por Leonard Bernstein, ganó  en su momento diez Oscar, entre ellos a la mejor música. La acción transcurre en un barrio de Nueva York, el West Side , donde dos bandas juveniles, los Jets (anglosajones) y los Sharks (portorriqueños), se encuentran enfrentadas. Tony, que perteneció a la banda de los Jets, se enamora durante un baile de María, la hermana del líder de los Sharks. Todo ello, como Uds. Saben, acabará en tragedia, al igual que ocurre en la obra de Shakespeare.

La partitura de West Side Story fue orquestada por el propio Bernstein para un total, de  30 músicos en el foso del teatro. B3 Classic Trio compuso, basándose en la música original, este Trio Concertante que trasciende la mera adaptación o trascripción para nuestra formación de trío, constituyendo una obra original en la que el recorrido por los memorables momentos musicales de la película alterna con cadenzas e imbricadas texturas instrumentales.